Cuanto más extenso y rico sea tu mapa del mundo, más posibilidades tendrás para manejar los retos que la realidad te plantee.

La filosofía del lenguaje de Alfred Korzbyski ha significado una de las influencias más poderosos en el desarrollo de la PNL. El principio, “Mapa no es Territorio” fue formulado inicialmente por el fundador de la Semántica General.

La PNL postula que todos tenemos nuestra propia visión del mundo, así como que esta visión se basa en los mapas internos que hemos ido construyendo a través de nuestro lenguaje y de nuestros sistemas sensoriales de representación, como resultado de nuestras experiencias vitales individuales. Son estos mapas lingüísticos los que determinarán, más que la propia realidad, cómo interpretaremos el mundo que nos rodea, cómo reaccionaremos ante él, qué significado extraeremos de nuestras experiencias y cuál daremos a nuestros comportamientos. Como señala Hamlet de Shakespeare: “No hay más bien ni mal que el que el pensamiento construye”.

En The Structure of Magic, libro de los cofundadores de la PNL, Richard Bandler y John Grinder señalaron que la diferencia entre quienes responden eficazmente al mundo que les rodea y quienes lo hacen deficientemente está, en gran medida, en función de su modelo interno del mundo.

Las personas que responden creativamente y se las arreglan con eficacia, son las que poseen una representación o un modelo rico de su situación, en la que perciben un amplio abanico de posibilidades donde elegir su acción.

Las otras creen tener pocas opciones, ninguna de las cuales les resulta atractiva. Hemos descubierto que no es que el mundo sea demasiado limitado para ellas, o que no dispongan de opciones, sino que se bloquean y no pueden ver las opciones y las posibilidades que se abren ante ellas, debido a que éstas no encajan en sus modelos del mundo.

La distinción de Korzybski entre mapa y territorio implica que nuestros modelos mentales de la realidad determinan, más que la propia realidad, el modo en que actuaremos. Por consiguiente, es importante que expandamos sin cesar nuestros mapas del mundo. En palabras del gran científico Albert Einstein: “nuestra forma de pensar genera problemas que la misma clase de pensamiento nunca logrará resolver”.

Desde la perspectiva de la PNL, no hay ningún mapa del mundo verdadero o correcto, cada cual tiene el suyo y ninguno es más bueno o real que otro. Lo que ocurre es que las personas más eficaces son aquellas cuyo mapa del mundo les permite percibir el mayor número de posibilidades y perspectivas. Por tanto, su forma de percibir el mundo, organizarse y responder ante él es mucho más rica.