La PNL postula que todos tenemos nuestra propia visión del mundo, así como que esta visión se basa en los mapas internos que hemos ido construyendo a través de nuestro lenguaje y de nuestros sistemas sensoriales de representación como resultado de nuestras experiencias vitales individuales. Son estos “mapas lingüísticos” los que determinarán, más que la propia realidad, cómo interpretaremos el mundo que nos rodea, cómo reaccionaremos ante él, qué significado extraeremos de nuestras experiencias y cuál daremos a nuestros comportamientos.

Caso en Béisbol

Un muchacho trata desesperadamente de aprender a jugar béisbol. Quiere estar en el equipo con sus amigos, pero parece incapaz de atrapar bien la pelota y ésta le asusta. A medida que el curso y los entrenamientos avanzan, se siente cada vez más desanimado. Finalmente, le dice a su entrenador que piensa dejarlo porque se considera un «mal jugador. El hombre le responde: “No hay malos jugadores, tan sólo hay personas que no confían en su capacidad para aprender”. Poniéndose de pie frente al chaval, le pone la pelota en su guante y le pide que se la lance. Luego da un paso atrás y se la devuelve con suavidad al muchacho. Paso a paso va aumentando la distancia entre ambos, hasta que el chico recibe y lanza con seguridad a una distancia respetable. Imbuido de la sensación de que sí puede aprender, el chaval vuelve a entrenar hasta convenirse en un miembro valioso para su equipo.

Unas pocas palabras cambian para mejor el curso de la vida de alguien. Ilustran hasta qué punto las palabras adecuadas en el momento oportuno tienen poder para generar efectos poderosos y positivos. Por desgracia, también las palabras pueden confundirnos y limitarnos. Las palabras inadecuadas en el momento inoportuno pueden resultar dañinas y destructivas

Alfred Korzybski, fundador de la Semántica General, una de las influencias más poderosas en el desarrollo de la PNL, consideraba importante enseñar a las personas el modo de reconocer y trascender sus hábitos lingüísticos, para que pudieran así comunicarse más eficazmente y apreciar mejor las características únicas de sus experiencias cotidianas.