Uno de los trabajos de la PNL es hacer “marcos” atribuyéndoles un nuevo significado a los hechos o fenómenos distinguidos por los seres humanos. Hemos revisado el marco temporal, el marco objetivo, y en esta ocasión nos centraremos en el marco “como si” que consiste en actuar “como si” ya se hubiera alcanzado el objetivo o el estado deseado.

Trascender el mapa actual

Este proceso proporciona un medio poderoso para que las personas identifiquen y enriquezcan su percepción del mundo, así como sus estados futuros deseados. Constituye, asimismo, un medio útil para ayudar a las personas a superar las resistencias y las limitaciones propias de su mapa del mundo actual.

El marco “como si” es a menudo utilizado para poner a prueba las creencias limitadoras, confrontándolas con otras alternativas o con contra-ejemplos. Por ejemplo, si una persona dice; “no puedo hacer X”, o “hacer X es imposible”, aplicaremos el marco “como si” preguntándole: “¿qué pasaría si pudieses hacer X?” o pidiéndole; “actúa como si pudieses hacer X. ¿Cómo sería eso? ¿Qué estarías haciendo?” o diciéndole; “imagina que han pasado cinco años, ¿qué está pasando que sea diferente?”.

Imaginación

Actuar “como si” nos permite abandonar nuestra percepción actual de las limitaciones de la realidad y utilizar la imaginación de forma más plena.

El marco de “enseñanza frente a fracaso” centra la atención sobre el modo en que lo que aparece como problema, síntomas o errores, sea interpretado como enseñanzas, como información acerca de las correcciones necesarias para alcanzar ese objetivo deseado, más que como un fracaso.

Esto ayuda a cambiar la percepción de una situación que estaba siendo experimentada como un “problema” o un “fracaso”, ubicándola dentro de un marco de enseñanza. La atención pudo entonces desplazarse del “problema” al “objetivo”, abriendo nuevas posibilidades.