¿Te has preguntado cómo cambiar de creencias?

¿Qué tal si quieres algo pero ese algo interfiere con una creencia actual? ¿Qué haces?

En muchas ocasiones las personas ven ir oportunidades o bien se cierran a ellas producto de sus creencias. Éstas pueden durar toda una vida, y ante la inflexibilidad permanecen en determinadas posiciones de comodidad, y prefieren apuntar a los demás como “equivocados”.
Estar abiertos a dudar es, sin embargo, la llave al rompimiento de creencias. Solamente ponte a pensar en lo que creías cuando adolescente; solías creer cosas que hoy probablemente ya no crees.

Entonces en PNL uno de los elementos importantes para el cambio de creencias es “querer creer”. En este estado reconocemos que no creemos en algo, pero pensamos que la nueva creencia traerá efectos positivos.

Otro punto es estar “abiertos a creer”. En este espacio hay una sensación de libertad y de esperanza a lo posible.

El siguiente paso es: “creyendo ya”. Aquí nos comprometemos con esa forma de pensar.

No obstante, hay un elemento bisagra en el cambio de creencias: “estar abierto a dudar”. Es algo similar a estar abierto a creer. Aquí, en lugar de pensar que tu creencia es cierta y válida, abres la posibilidad a que aquella que has mantenido por mucho tiempo, deje de tener validez para ti. Si lo miras de una perspectiva más amplia, probablemente surjan otras posibilidades. Abrirnos a la duda nos permite re-encuadrar creencias, salir de un marco problema para entrar en un marco resultado o de realimentación.

Aquí tienes simples pasos para echar una mirada a tus creencias, y recuerda, tu estado interno emocional habla más fuerte que tus pensamientos. ¿Qué sientes que piensas eso?